jueves, 16 de septiembre de 2010

Sólo quiero escupir palabras. Palabras que me liberen, palabras que me comprendan, palabras dulces o amargas, pero palabras poderosas. La literatura tiene la capacidad de viajar con las mentes, o sumirlas en la realidad. Sirven como escape del presente pero también como trazo indiscutible de la vida. Son esclavas de quienes las pronuncian y también esclavizan una vez pronunciadas. Es la magia de las palabras, ésas que consuelan y hieren, que hunden y sacan a flote. Quizá por ello resulten subversivas, quizá por ello resultan tan atractivas.

Palabra

(Del lat. parabŏla).

1. f. Segmento del discurso unificado habitualmente por el acento, el significado y pausas potenciales inicial y final.

2. f. Representación gráfica de la palabra hablada.

3. f. Facultad de hablar.

4. f. Aptitud oratoria.

5. f. Empeño que hace alguien de su fe y probidad en testimonio de lo que afirma.

6. f. Promesa u oferta.

7. f. Derecho, turno para hablar en las asambleas políticas y otras corporaciones. Pedir, conceder, tener, retirar la palabra; hacer uso de la palabra.

8. f. U. con las partículas no o ni y un verbo sirve para dar más fuerza a la negación de lo que el verbo significa. Con la partícula no se pospone al verbo, y con la partícula ni algunas veces se antepone. No logré entender palabra.

9. f. ant. Dicho, razón, sentencia, parábola.

10. f. ant. Metal de la voz.

11. f. pl. palabras que constituyen la forma de los sacramentos a distinción de su materia.